Toro salvaje es la historia de Jake LaMotta, un boxeador nacido en el Bronx que resultó ser aún más violento en su casa que en el ring, que abusaba de su esposa Vicky y de su hermano Joey y alejaba de sí a todo aquel que fuera capaz de amarle. Esta película, sin duda la mejor colaboración entre Robert De Niro y Martin Scorsese, gira en torno a la imagen de un LaMotta ya entrado en años y en kilos que aparece recordando las incidencias de su vida en el escenario de un antro neoyorquino. El ex púgil narra los comienzos de una carrera profesional que culminó con el título mundial de los pesos medios en 1949. Sin embargo, tan sólo siete meses más tarde pierde el cinturón de campeón en un combate amañado por la Mafia e inicia su particular bajada a los infiernos.
El espectador, a través del declive y la caída de Jake, conoce el odio por uno mismo, la ambición, el comportamiento obsesivo y los celos paranoides. La grandiosa interpretación de De Niro captura la salvaje humanidad y la trágica emotividad del protagonista, retratado con terror, ironía y amargura. Absorbente, fascinante y sobrecogedora. Así es la caracterización del genial actor ítaloamericano, especialista en dar vida a personajes dementes, brutales, patéticos y borrachos de psicopatologías.
LaMotta encarna la furia arrolladora y la fuerza ciega, destructiva y autoflageladora del hombre. Mientras que otros boxeadores se movían como ágiles y astutos animales, eludiendo los puñetazos siempre que era posible, Jake LaMotta se mantiene estático, encajando todos los golpes y buscando su redención en el dolor. Jake hizo del cuadrilátero el lugar perfecto para absorber el terrible castigo del que se sentía merecedor. Es la catarsis liberadora de un hombre primitivo que, extraño en el mundo civilizado, sólo sabe realizarse en la violencia.



5 comentarios:
Pero qué críticas tan buenas escribes, Domingo. A ver si te animas a ver la última de Scorsese. A mí particularmente me ha encantado.
Qué grande que es Robert De Niro. Coincido con Fernando Solera en lo de las críticas y agrego que estás escribiendo a diario, ¡a diario! (y blogger que no avisa que actualizas).
Saludos! :D
Fernando Solera: Llevo tiempo queriendo ver "La invención de Hugo". A ver si de este miércoles, día del espectador, no pasa y ya te cuento. ;)
Dinsmoor: Escribir a diario no tiene mérito. ¡Soy periodista! ¡Ja,ja,ja,ja,ja! :D
Bueno, entonces me llevo los signos de admiración :P
Dinsmoor: Tú te puedes llevar lo que quieras. ;)
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