11 de abril de 2012

LUCES ROJAS

El director orensano Rodrigo Cortés, después del éxito cosechado con Buried, ha conseguido reunir un reparto de auténtico lujo, con Cillian Murphy, Sigourney Weaver y Robert De Niro a la cabeza. Luces rojas es una aproximación científica al género fantástico, un thriller psicológico que explora los mecanismos de percepción del cerebro y las fronteras entre creencia y ciencia, la eterna batalla entre razón y fe. La película reflexiona sobre ello a partir de la historia de dos investigadores de fraudes paranormales, la veterana doctora Margaret Matheson y su ayudante Tom Buckley, quienes estudian los más diversos fenómenos metapsíquicos con la intención de demostrar su origen fraudulento, muy especialmente los que desarrolla un legendario psíquico llamado Simon Silver, tal vez el más dotado y célebre de todos los tiempos y que reaparece después de treinta años de enigmática ausencia para convertirse en el mayor desafío mundial para la ciencia ortodoxa y los escépticos profesionales.

Una escéptica en sentido estricto
Se trata de la confrontación del ilusionismo con la ciencia y de lo oculto con la desmitificación esclarecedora y realista, una guerra en la que no hay ganador, pues ambos mundos se comportan de una manera muy similar: aceptan sólo aquello que refrenda sus teorías previas, una especie de integrismo científico. Luces rojas, una producción analítica pero a la vez emocionante y física, persigue una lógica subterránea y duda de casi todo porque no puede explicar casi nada. Luces rojas es dualidad. Es certeza e incertidumbre. Un enigma. Uno cree pisar tierra firme y el suelo se abre bajo sus pies en un laberinto de personajes complejos y contradictorios en busca de sí mismos, definidos por sus actos y omisiones, sus palabras y silencios. Ciencia y magia. Luz y sombra. Cara y cruz.

Experto en fenomenología paranormal
Luces rojas se mueve en territorios fronterizos, nada se explicita. Todo es estilizado pero sudoroso, de una elegancia severa combinada con una organicidad palpable. Precisa y estética, creíble y muy física, rigurosa y arrebatadora, y muy pegada al suelo, Luces rojas obliga al espectador a adoptar la perspectiva analítica de los protagonistas, poniendo en cuestión cuanto ve sin poder dar nada por cerrado, tratando de encontrar las claves ocultas tras los hechos, las contradicciones internas, las notas discordantes, las incongruencias. Las luces rojas. Así queda claro cómo el cerebro humano no es un instrumento infalible para percibir la realidad. Vemos lo que queremos ver. Creemos lo que queremos creer.

7 comentarios:

Kashtanka dijo...

Muy buenas Domingo!! no es la primera vez que entro en La Claqueta, pero sí la primera vez que te dejo unas líneas desde que cerraste ME QUEDA LA PALABRA. Después de un duro año, por fin vuelvo a tener tiempo para bloguear, leer de todo, ver pelis y muchas cosas más... Asíque si me permites, me tendrás por aquí dándote un poco de guerra XD
Luces Rojas me la apunto y me quedo un ratito curioseando qué más nos has estado ofreciendo. Un besito!!

Fernando Solera dijo...

Me quedo con el final de la crítica. Si creemos algo, si lo sentimos con todas nuestras fuerzas, acabaremos viviéndolo en la realidad. Hay que creer para luego ver. Pongo un ejemplo. Si una persona tiene una visión negativa acerca de sí misma, como alguien perdedor y necesitado de que le quieran, lo normal es que la vida le devuelva más derrotas y déficits de amor. Pero si por contra esa persona se quiere a sí misma, cree en sí misma, y se considera a todos los niveles autosuficiente, la vida le responderá positivamente.

Tendemos a buscar fuera lo que tenemos dentro, a creer que lo de fuera nos arreglará lo de dentro, y es justamente al revés. Arregla tu interior, cree en ti mismo, quiérete, y lo demás vendrá por sí solo, sin forzarlo. No vayas detrás del amor, deja que sea el amor quien vaya detrás de ti. Permite que te conquisten porque tú mereces ser conquistado. Y manda a la mierda esos sentimientos de pobreza, ya sea económica, espiritual o sentimental. En el mundo sobran víctimas y falta gente que se quiera y se respete.

Quienes lean este comentario se preguntarán, ¿y esto qué coño tiene que ver con la crítica de 'Luces rojas'? Pues ni yo mismo lo sé. Pero si a alguien le puede servir de algo lo que acabo de escribir, pues ahí queda eso, que además es gratis.

Domingo dijo...

Kashtanka: Mira que te has hecho de rogar. Anda que... ya te vale. Contento me tienes. Anda, anda, pasa, no te quedes ahí. Pero que no se vuelva a repetir, ¿eh?. :P

Fernando Solera: Tú lees la palabra "meta" y se te va la pinza cosa mala. ¡Ja,ja,ja,ja! No, en serio, a tus palabras les asiste toda la razón del mundo, pero lo difícil, como siempre, es trasladarlas del plano teórico-ideal al plano práctico, ya sabes. No sé los demás lectores, pero yo te prometo intentarlo. ;)

Fernando Solera dijo...

Más te vale, porque llevas una racha...

Mis palabras iban con toda la intención del mundo, como supongo que habrás advertido.

Domingo dijo...

Fernando Solera: No das puntada sin hilo. Tus palabras tenían un destinatario demasiado obvio. Te tengo muy calado. ;)

Kashtanka dijo...

jajajja, Gracias Domingo por tu acogida en LA CLAQUETA y la bienvenida en mi propio blog. Prometo no volver a marcharme...Un besito!!

Domingo dijo...

Kashtanka: "Prometo no volver a marcharme". Queda registrado, ¿eh? Y además tengo testigos, así que ojito. ;)

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