La psicosis terrorista salta de las páginas de los rotativos a la realidad en la existencia de Jack Elgin, un editor de una revista económica que ve cómo su familia es masacrada por unos incontrolados mientras viajaba de vacaciones a la India. El hijo pequeño es el único consuelo que le queda al periodista, junto con la obligación de tomarse la justicia por su mano al ver que el gobierno de su país es incapaz de encarcelar a los criminales.
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| Cuidadito conmigo |
John Irvin es un director algo irregular. Después de dar al público la posibilidad de degustar la interesante y descorazonadora Shiner, cambió de tercio y se metió en la acción más trepidante a través de una historia, en apariencia perturbadora, sobre un hombre corriente que tiene que convertirse en una especie de Rambo para vengar el asesinato de su familia. Un ritmo cadencioso y un deseo implícito de que el espectador comprenda las motivaciones del protagonista hacen de El cuarto ángel un ejercicio interesante de introspección narrativa en un género que se mueve por la contundencia y la aceleración de la tensión dramática.
Irvin prefiere esperar y quitar hierro a la violencia que conlleva la consecución de un crimen programado. Sin embargo, esto resta fuerza a un guión cuyo planteamiento inicial, muy similar a Yo soy la justicia, tenía cierto atractivo. En su obsesión por ofrecer verosimilitud, el realizador confía el protagonismo a un Jeremy Irons que en ningún momento llega a ser tan creíble en su labor de vengador como lo hubieran sido Charles Bronson o Sylvester Stallone, provocando que el resultado final adolezca de coherencia según el canon en este tipo de películas.
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| Con la mítica Charlotte Rampling |



4 comentarios:
Pues ni idea, tampoco la había visto, aunque tras leer tu crítica me queda claro que no me he perdido gran cosa. Qué grande es el cine, a veces.
Fernando Solera: Lo malo es que cada vez es más "a veces". :P
Scott explica el porqué de esta decisión: "Tuvimos una enorme suerte de poder contar con Jeremy para el papel principal porque aporta una serie de elementos concretos a cualquier producción. Primero, su integridad como actor. No hay una sola nota discordante en su interpretación. Aporta una especie de melancólica intelectualidad a su papel. El haber elegido a un actor de películas de acción hubiera traicionado el espíritu original del proyecto porque es un hombre normal que es llevado hasta un punto al que jamás pensó que podría llegar, y Jeremy muestra eso de una manera brillante. La historia posee material muy fuerte, emocionalmente hablando, y Jeremy ofrece mucha autenticidad".
Pero tu reflexión es la que prevalece. Tampoco he visto esta película. Leerte es interesante.
Un abrazo
Esilleviana: También esa lectura es válida. Es obvio que yo no lo veo así, pero bueno, tampoco mi opinión son las Sagradas Escrituras. Se puede discrepar, es más, se debe discrepar. ;)
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