Con Clint Eastwood ocurre lo mismo que con Woody Allen: su condición de iconos cinematográficos actúa como una especie de apriorismo favorable sobre nuestro juicio. Este respeto reverencial explica que Eastwood todavía esté dirigiendo películas a una edad en que, por norma general, las compañías aseguradoras de Hollywood se niegan a firmar contratos. Gracias a este privilegio, los espectadores tuvimos ocasión de ver Million Dollar Baby, título que la pereza mental de nuestros distribuidores no se ha molestado en traducir; un largometraje que probablemente sea el mejor de cuantos ha dirigido el genial octogenario.![]() |
| Persiguiendo un sueño |
Frankie Dunn ha entrenado y representado a los mejores púgiles durante su dilatada carrera en los cuadriláteros. La lección más importante que ha enseñado a sus boxeadores es el lema que guía su propia vida: por encima de todo, protégete primero a ti mismo. Tras una dolorosa separación de su hija, Frankie ha sido incapaz de acercarse a otra persona. Su único amigo es Scrap, un veterano ex boxeador que cuida el viejo gimnasio de Dunn, The Hit Pit, situado en los barrios bajos de Los Ángeles, y que sabe muy bien que tras el arisco exterior de su colega hay un hombre que acude a misa diariamente desde hace décadas, buscando una redención que hasta ahora no encuentra. Lo que más interesa del guión de Paul Haggis es el hecho de que Million Dollar Baby no es una historia de boxeo, es una historia de amor sobre una persona vacía y atormentada por su falta de comunicación con su hija y que descubre a una hija adoptiva en Maggie Fitzgerald, una chica dispuesta a luchar duro por el sueño de convertirse en una gran boxeadora, salir de la miseria y dejar huella en un mundo de hombres. Persuadido por su determinación, Frankie acepta a regañadientes dirigirla y representarla, y mientras ella gana combate tras combate, ambos descubren que comparten un espíritu común que trasciende el dolor que arrastran de sus pasados. Juntos afrontarán una batalla que va a requerir de ellos mucho más corazón y coraje que ninguna otra a la que se hayan enfrentado jamás.
![]() |
| "Protégete a ti misma" |
Million Dollar Baby es, ante todo, una película de perdedores que sobreviven a la fatalidad defendiéndose como gatos panza arriba. El actor descubierto por Sergio Leone y Morgan Freeman componen sus personajes con una sobriedad portentosa, como si llevasen setenta años aguardando la oportunidad. Eastwood, amojamado y erguido, tiene esa majestad de los álamos que aún se mantienen en pie, altivos en su derrota. Freeman tiene algo de cacerola oxidada y llena de abolladuras, rezumante de una humanidad que sangra sin escándalo por cada una de las bofetadas que recibió en su juventud y por cada una de las humillaciones que le han infligido en la vejez. Entre ellos, aparece la protagonista, Hilary Swank, que podría haber perecido emparedada entre la sabiduría interpretativa de estos dos monstruos, pero que sabe abrirse un hueco y aprovecharlo al máximo, encarnando con verosimilitud y patetismo a una aprendiz de boxeadora dispuesta a comerse el mundo. Million Dollar Baby avanza en su narración con el brío de los clásicos, y tanto el aprendizaje de la boxeadora postulante como el paulatino ablandamiento del entrenador, que al principio se resiste a entrenar a una mujer, están contados con una intensidad aguzada de augurios funestos. De algún modo inconcreto, intuimos que la desgracia acecha a estos personajes que hacen del boxeo una escuela de nobleza. Finalmente Frankie y Maggie, criada en la paupérrima región de las Montañas Ozarks pero que con el paso de los años ha conseguido poner tierra entre ella y su pasado, librarán su último combate desde la cama de un hospital, debatiéndose a solas con su propia conciencia, como el definitivo episodio de un fracaso íntimo.


7 comentarios:
Una película interesante que me sorprendió. Al igual que el director, que tan bien ha evolucionado desde sus tiempos de actor digno de papeles de hombre "duro".
¡Me he acercado a tu nueva claqueta, con la intención de hacerlo muchas veces más! Felicidades por enriquecer de nuevo el mundo de los blogs...!
Saludos, muchos!
Gran crítica de una película que me negué a ver, aunque me consta que es una obra maestra. Según tengo entendido es terriblemente dura y muy poco apta para gente sensible, porque puede acabar hecha polvo tras verla.
Casi he olvidado Million Dollar... No me la creí. ¿Estoy mal o qué? :)
Besos!
Susi de la Torre: ¡Dichosos los ojos! Bienvenida. Pasa, descálzate y pónte cómoda, que estás en tu casa. En breve, te devolveré la visita. Besos. :D
Fernando Solera: Si estás en una fase en la que, según tus propias palabras, sólo ves comedias y pelis románticas, "Million Dollar Baby" te recomiendo dejarla para más adelante. Sería demasiado contraste. :P
Dinsmoor: Cada cual tiene sus gustos. Es legítimo. Y de mal nada. Estás estupenda. ¡Ja,ja,ja,ja! Un abrazo, Julieta.
Lo prometido es deuda. Ya me llevé una regañina por no escribirte (y hacerte ganar popularidad), no quiero llevarme otra por no cumplir con mi palabra.
Million Dollar Baby es, sans doute, una de las mejores películas que he visto en mi corta pero intensa vida. :)
Llega al espectador, cala, digamos. Te incluye en los sentimientos de Maggie, te hace "ser" Maggie (en mi caso, que soy chica).
El final, en dos palabras: espeluznante y valiente.
Gran película con gran reparto y gran director. Creo que eso lo dice todo.
En cuanto a ti...sobresaliente en tu redacción, comme toujour. Y ya no te alago más a ver si te lo vas a creer. Jajaja.
Un beso de la loca.
Cassiopeia: ¿Cómo que no me vas a alabar más? ¡Que te has creído tú eso! O me alabas o aquí no entras. ¡Juas! Besos para ti también, loca maravillosa. ;)
Queda claro que cuando aparece en pantalla el bueno de Clint Eastwood, ya te puedes acomodar como es debido en la butaca porque va para largo. Calidad y calidez, dureza y sensibilidad, lucha y autoestima. Pura fortaleza.
Moti
:)
Publicar un comentario