20 de marzo de 2012

EL DISCURSO DEL REY

El discurso del rey es pura delicatessen cinematográfica, una película soberbia, una película de actor. Javier Bardem, en los Oscar de 2011, no tuvo nada que hacer frente a un Colin Firth en estado de gracia. Su Jorge VI tartamudo es insuperable, una historia apasionante contada con la sobriedad británica del documento histórico que, a la vez, emociona. Winston Churchill, los nazis, la incipiente radio, la Corona, el trasfondo de una inmensa soledad, todo en esta película demuestra que los ingleses saben hacer de su historia una industria cultural.

Un buen equipo
Basado en hechos reales, el filme de Tom Hooper arranca cuando Bertie, como era conocido el futuro Jorge VI en su círculo más íntimo, aún es duque de York y no tiene ninguna expectativa de convertirse en rey, tarea para la que parece poco dotado por sus problemas con el habla. Incapaz de dar discursos en público, sus ojos se inundan de miedo y las palabras se le quedan atravesadas como palos en la garganta. Es por eso que su esposa Elizabeth, interpretada por Helena Bonham-Carter, determina buscar un logopeda que ayude a su marido. Lo encontrará en un australiano de métodos poco ortodoxos pero efectivos. El magistral Geoffrey Rush encarna al cáustico Leonard Lionel Logue, que con mucho esfuerzo consigue granjearse la confianza de Bertie.

Logopeda Real
Ambos arrastran sus propios demonios y se van sincerando el uno con el otro, ora discutiendo con amargura, ora riendo mientras se toman unas copas. Hasta encontrar un terreno común en el que poder comunicarse e incluso entenderse. El momento cimero de la película se produce cuando el carismático Edward, el hermano frívolo y despreocupado de Bertie, abdica y le cede el trono. Corren tiempos de guerra y Bertie, ya como Jorge VI, deberá pronunciar su primer discurso a la nación. Esta escena es energética, vigorosa y de una emotividad honesta, sin artificios ni ornamentos innecesarios. Sobre todo en versión original. Pero en cualquier caso, os recomiendo vivamente esta película. Y que me caiga aquí redondo ahora mismo si al verla quedáis decepcionados.

7 comentarios:

Marinel dijo...

Por mi parte no caerás decepcionado ni por naa si puedo evitarlo,por supuesto!
Ja,ja,ja
Me encanta esta película que me parece,por compararla con algo de esmerado trabajo,minuciosidad y delicadeza,con un fino encaje de bolillos que hay que saber apreciar en lo que vale.
Así que no te me caigas,por Dios.
:))
Besos.

Fernando Solera dijo...

La tengo en mi videoclub particular :O) En cuanto pueda la veré, máxime con una recomendación tan entusiasta por tu parte.

IsinaAR dijo...

Una de las mejores películas de los últimos tiempos. Colin Firth está impresionante, la verdad es que me parece un actor como la copa de un pino, tan pronto está haciendo una película "chorra" como un peliculón como este.

Creo, como tu, que nadie puede quedar decepcionado al ver esta película.

besos :)

Dinsmoor dijo...

Jaja ¿qué decís, Domingo? No te caigas, no.
Excelente película, disfruté mucho viéndola.
Un beso!

Domingo dijo...

Marinel: Sigo en pie, descuida. ¡Je,je,je! ;)

Fernando Solera: Saca un rato para echarla un vistazo y no te arrepentirás. 100% garantizado.

Isina: De Colin Firth sólo he visto "El discurso del rey" y "La joven de la perla", pero en lo sucesivo trataré de seguirle mejor el rastro. Me ha sorprendido gratamente.

Dinsmoor: ¡Ja,ja,ja,ja,ja! No me caigo, no. Tambaleando pero aún en pie. :)

CASSIOPEIA dijo...

Tarde, como siempre.En esta ocasión diré que excesivamente tarde.Excuse moi :)
Hace poco que la vi y en gran parte tú me la recomendaste, y no me arrepiento. Gran película. Excelentes actores, en especial Colin Firth que hace una pedazo de interpretación.Gran argumento y muy bien desarrollado. Cautiva, embesela, y en mi caso incluso me hizo desear más aventura. Desde luego se merece con creces cada una de sus estatuillas.

Domingo dijo...

Cassiopeia: Podrías llegar más tarde que nadie y para mí seguirías siendo la primera. ;)

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