29 de marzo de 2012

NUEVE REINAS

Marcos y Juan, dos estafadores de poca monta, se encuentran casualmente una madrugada y se ven envueltos en un negocio urgente que no pueden rechazar: la venta de unos sellos falsos llamados las nueve reinas. No pueden dudar, tienen que seguir adelante, aprovechar la única gran oportunidad que la vida les ofrece. Como un juego de cajas chinas, las enseñanzas de Marcos a su joven e inexperto colega irán configurando un mundo de ladrones y farsantes, una selva urbana en la que nadie se libra de la corrupción y en la que cada revelación esconde una mentira y cada promesa descubre una trampa. Porque, cuando el engaño es el oficio, la verdad se convierte en un estorbo.

La escuela de la calle
Nueve reinas es la clase de película que siempre me gustó ver. Es como si me hubieran fabricado un juguete a medida. Confieso que las historias de estafadores me fascinan, porque a diferencia de un ladrón a mano armada, que usa la violencia, el timador es un tipo que depende exclusivamente de su propio ingenio, de imaginarse un juego de espejos y hacerlo creíble. Y es que Nueve reinas tiene mucho de juego, de juego con el espectador, y de juego al ir montando la trama, como un rompecabezas. Además, otro de los atractivos de esta película es que los acontecimientos transcurren en sólo 24 horas, lo cual permite al director Fabian Bielinsky concentrarse exclusivamente en las acciones concretas de los personajes.

Desconfianza mutua
Marcos y Juan son dos vividores callejeros de muy diferentes extracciones. Uno es muy experimentado, más frío y tiene el cuero mucho más duro, el otro es una especie de principiante. Nueve reinas es el encuentro fortuito de dos tipos que lo que hacen es, simplemente, mentir para vivir. En el fondo se puede decir que trata sobre profesionales de la mentira, con lo cual los niveles de realidad, de verdad y falsedad, están entrecruzándose de forma permanente, cambiando y, en definitiva, buscando la reacción del espectador, que termina por identificarse con la ausencia de discurso moral que representan todos los pícaros del mundo, ya sea en Buenos Aires, Madrid, Tokyo, Moscú o en cualquier otro rincón del planeta.

9 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Peliculón. La vi gracias a mi antiguo videoclub y la verdad es que me encantó. En detalles importantes recuerda mucho a una joya del séptimo arte, 'El Golpe'. Darín es un crack, y el cine argentino un ejemplo inmejorable de cómo se pueden rodar buenas películas con poco dinero y mucho talento. Al contrario que en España.

CASSIOPEIA dijo...

Como ya imaginarás,no la he visto. Pero si Nueve Reinas ha conseguido que muestres tu Yo de la manera en que lo has hecho en este post,es que sin duda merece la pena.Anotada queda.
Tú,diferente,transparente.Me gusta leer y notar que tú estás detrás :)

Domingo dijo...

Fernando Solera: "El golpe". Anda que has dicho una película cualquiera. Casi "ná". ¡Je,je,je! ;)

Cassiopeia: Notarte a ti, saber que estás ahí, sí que es un suministro ilimitado de felicidad. Ni te lo imaginas. :D

Dinsmoor dijo...

Gran película. Una de mis favoritas. Qué más decir, Darín es grande.
Un beso, Domingo!

Domingo dijo...

Julieta: Ahí, ahí, Julieta, defendiendo el producto nacional. ¡Je,je,je! ;)

Unknown dijo...

Nueve reinas, con el gran Ricardo Darín - El secreto de sus ojos * Super Oscarizada! * y tb el HIJO DE LA NOVIA si no la has visto, busca el trailer, te encantará!! Y claro, cómo olvidar al churro de Gaston Pauls, lo vi la primera vez en la teleserie, Montaña Rusa, ché que recuerdos, Do!!

Domingo dijo...

Organza: "El secreto de sus ojos" y "El hijo de la novia". Bua, qué dos peliculones. ¿Pero hay algo que haga mal Ricardo Darín? :)

Kashtanka dijo...

Una película que se disfruta de principio a fin. Sin duda es como tú dices, el espectador se engancha al mentir para vivir de los protagonistas. Magnífico Darín.
Besotes!!

Domingo dijo...

Kashtanka: Todavía no conozco a nadie al que no le guste esta película, lo que demuestra que estamos ante una pieza cinematográfica que roza la perfección.

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