28 de marzo de 2012

UNA HISTORIA DEL BRONX

El debut como director de Robert De Niro constituye un tributo a la paternidad, así como una declaración universal de arrepentimiento por parte de un niño que va madurando y descubre, a menudo demasiado tarde, que nunca ha valorado debidamente a su propio padre. La película arranca cuando un hombre es abatido en la calle de un disparo durante una discusión, en apariencia trivial, sobre una plaza de aparcamiento. El chico se niega a testificar ante la policía en contra del autor del disparo. Entonces Sonny, el mafioso, entabla amistad con Calogero, al que admira por su sentido de la lealtad, e intenta convertirse en mentor del muchacho. Se ofrece a conseguirle trabajos remunerados y le permite acceder al entorno de la élite mafiosa. Esto no agrada, ni mucho menos, al padre de Calogero, Lorenzo, un honrado trabajador que conduce un autobús y simboliza a todos los italoamericanos que siempre se han sentido heridos por el estereotipo de que los hombres de origen italiano están vinculados invariablemente a la Mafia. Lorenzo tiene el valor de plantarse ante Sonny y pedirle que deje en paz a su hijo. Sonny siente el suficiente respeto por Lorenzo como para obedecerle (al menos hasta cierto punto), aunque Calogero se muestra resentido. Le gustaría que el estúpido de su padre se pareciera al atractivo y fascinante Sonny.

Enfrentados
En lugar de rizar el rizo convirtiendo la historia en un relato moral demasiado obvio donde un joven se debate entre ser un demonio irresistible o un perfecto ángel, Chazz Palminteri y De Niro añadieron a la trama toda una gama de grises. El padre bondadoso, el decente Lorenzo, resulta ser un racista, mientras que el violento Sonny mantiene la más liberal y lúcida de las actitudes hacia la mezcla de razas. Esto añade un difícil y sombrío tinte a la toma de decisiones morales de Calogero, alejando a la película de simplificaciones fáciles. Por desgracia, el romance que surge al final de la segunda parte entre Calogero y una hermosa muchacha negra no está convincentemente escrito ni filmado. Y el incidente que permite a Calogero descubrir que Sonny es esencialmente malvado, con el consiguiente rechazo por parte del joven, resulta forzado y artificioso. El lado oscuro de Sonny sale a la luz en el momento en que lo hace fundamentalmente porque la película toca a su fin. No obstante, las mencionadas limitaciones son de poca entidad en comparación con sus excelentes cualidades, entre las que se incluye el contraste entre los inocentes y alegres días de comienzos de los sesenta -antes de que el asesinato de John Fitzgerald Kennedy hundiese al país entero en un estado de profunda confusión emocional-, y la etapa más cínica y tumultuosa de los años finales de la década.

El rebelde Calogero
Cabe considerar Una historia del Bronx como un debut satisfactorio, aunque no espectacular. De Niro se adjudicó el papel menos lucido del guión, el de un hombre decente en medio de un carnavalesco desfile de rufianes, pero consigue algunas escenas realmente brillantes en esta intensa historia del tránsito de la niñez a la madurez que equilibra la nostalgia hacia la vida de barrio con el realismo urbano. En definitiva, un fragmento de nuestra memoria colectiva deliciosamente bien retratado, que refleja con gran limpieza los radicales cambios sociales que se produjeron en la década de los 60 a través del prisma de una sociedad patriarcal estancada en el pasado.

4 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Me ha gustado la crítica, y debo de reconocer que coincide con algunas que leí en prensa cuando se estrenó. Por eso opté por no ir a verla. Según das a entender es una buena película, pero sin duda De Niro está mucho mejor como actor que como director. Lástima que esté en el declive de su carrera, pues para mí es uno de los más grandes del último tercio del siglo XX.

Marinel dijo...

A mí me gustan casi todas las películas de este gran actor y ésta en concreto, en la que hizo pinitos como director,también la disfruté a pesar de que ese mundo mafioso, siempre me ha parecido aterrador.
Hay muchas pelis que tocan este tema tan socorrido,pero esta historia,siendo una más,me gustó.
Besos,guapetón.

Dinsmoor dijo...

Ohh, ¡te adoro! Escribiste sobre la película :D
Seguro la olvido a medida que pasen los años, pero a esta frase, no: "si la chica se estira para subir el pestillo de tu puerta, entonces esa chica vale al pena". XD
Grande, Domingo :)
Un beso!

Domingo dijo...

Fernando Solera: Es una pena que para Hollywood cualquier persona que pase de los 40 años esté acabada, porque eso nos priva, entre otras cosas, de ver a un De Niro que todavía, después de cuatro décadas dándolo todo por la industria cinematográfica, tiene muchísimo que ofrecer.

Marinel: Para ser la ópera prima de De Niro como director no está nada mal. Hasta el propio Scorsese la hubiera firmado. :)

Julieta: Me tomé como una afrenta personal que me preguntaras si había visto "Una historia del Bronx", así que reaccioné de inmediato. ¡Ja,ja,ja,ja,ja! :D

Publicar un comentario