27 de mayo de 2012

WINDTALKERS

En 1942, cuando aún falta mucho para que el ejército americano vislumbre algo parecido a una victoria en la guerra que mantiene contra los japoneses a lo largo y ancho del Pacífico, el alto mando militar decide implementar sus servicios de seguridad adoptando como clave el lenguaje de los indios navajos. Muy pronto estos nuevos reclutas se convierten en una pieza imprescindible en el escenario bélico. Como contrapartida, los marines encargados de protegerles deben matarles en el momento en que corran el riesgo de caer en manos del enemigo.

Y Nicolas cogió su fusil
Un dilema moral en medio de una guerra despiadada forma el eje central de la colaboración entre el actor Nicolas Cage y el director John Woo, cuya química ya había quedado demostrada en la espectacular y aparatosa Cara a cara. Como es de esperar, la violencia coreografiada al milímetro ejerce de mascarón de proa de esta película que, pese a inscribirse en el renacer del género bélico auspiciado por Hollywood, deja a un lado la presumible sobredosis de patrioterismo en beneficio de una lineal pero efectiva relación entre protagonistas: el moralmente torturado sargento interpretado por Cage y su compañero navajo.

Porca guerra
Planteados los altibajos de una relación condicionada por el deber, la disciplina y los rigores del frente, elementos imprescindibles en toda película de género, Windtalkers da al espectador todo lo que se puede esperar de ella: una visión épica, que no triunfalista, de la guerra; un canto a la amistad viril y un desenlace agridulce en el que, cómo no, los héroes recuerdan a sus compañeros de infortunio con una mezcla de nostalgia y orgullo. Toda una revisión de esquemas clásicos muy por encima de películas análogas y cargadas de un cansino aire de trascendencia.

2 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Qué lástima que el videoclub me pille lejos y ya no pueda acceder tan fácilmente a películas como ésta, que tras leer tu crítica apetece verla. Habrá que solucionarlo.

Domingo dijo...

Fernando Solera: Dar con un videoclub en estos tiempos es casi tan difícil como dar con un sueldo digno. ¡Juas! :/

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