28 de junio de 2012

DEMASIADO AMOR

Beatriz y Laura, dos jóvenes hermanas mexicanas, sueñan con abandonar su país en busca de una vida mejor. Una de ellas es la primera en partir. Su viaje la lleva a establecerse en España, donde esperará la llegada de la otra. Mientras se produce el reencuentro, la hermana que quedó atrás, agobiada por la crisis y la rutina, comienza dos relaciones sentimentales con un alto componente de prostitución y una con la que emprenderá un largo viaje al interior de su ser, un viaje que le permitirá reconocerse, reencontrarse y aceptarse a sí misma, topándose con algo parecido al amor verdadero.

Freedom
La globalización y su consiguiente estela de pobreza y desolación capaz de arrasar países hasta hace no mucho relativamente estables -los ejemplos que ofrecen las realidades de Argentina y México hablan por sí solos- arroja al incierto mar de la emigración a millones de personas que, como las hermanas protagonistas de Demasiado amor, se ven obligadas a practicar un profundo corte en sus vidas con la esperanza de encontrar un lugar donde volver a empezar. Este punto de partida sirve al director mexicano Ernesto Rimoch para ahondar en el verdadero conflicto de estos seres desheredados: el trance de perder todo contacto con su realidad cultural, con su entorno afectivo y social, en beneficio de una supuesta oportunidad que casi siempre se revela inexistente o al menos tan dura como la vida que dejaron atrás.

Entre el amor y el deseo
Película centrada en la soledad, los sentimientos y los afectos, se aborda el amor entre hermanas, el falso amor, el amor a la tierra a punto de ser abandonada. Demasiado amor deja a un lado las posibilidades de denuncia de una situación cada vez más incomprendida para adentrarse en el terreno de las emociones, y quizá éste sea su mayor acierto y el motivo por el que, hasta el espectador más insensible, puede captar los niveles de identificación que surgen ante personajes tan elementales y honestos. Casi una lección de antropología para novatos en el arte de luchar por lo que consideran justo. Y perderán la batalla, sí, pero lo harán de pie. Y eso cuenta.

3 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Desconocía completamente la existencia de esta película, aunque por lo que acabo de leer, tiene buena pinta. Historias humanas, sencillas, sin fuegos de artificio, cercanas. El cine debería de dejarse ya de tanto espectáculo fatuo y apostar más por historias que nos inviten a reflexionar.

Marinel dijo...

Para nada había escuchado hablar de esta película,pero me encantaría verla porque me gusta que una película me lleve más hacia dentro que hacia fuera y esta parece ir en la dirección adecuada.
Besos.

Domingo dijo...

Fernando Solera: Pues en verano no esperes nada de eso. Ya sabes cómo se pone la cartelera en cuanto aprieta el calor. No hay por dónde cogerla, en líneas generales.

Marinel: Y tanto que va "en la dirección adecuada". Rumbo al corazón y sin escalas. :)

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