Ann, una mujer joven cuya vida transcurre por la aparente felicidad que aportan su matrimonio y sus dos hijas, decide ocultar a todos cuantos la rodean la existencia de una enfermedad que acabará con ella en pocas semanas. Durante ese tiempo, sus esfuerzos se centrarán en preparar a los suyos para el terrible día después y en intentar conocer algo más de sí misma.
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| Una lavandería como km. 0 de la vida |
Isabel Coixet apuesta por un modelo de cine que, rodado en inglés o en castellano, pretende trascender cualquier barrera idiomática o cultural (siempre que hablemos de cultura occidental, se entiende) para entrar de lleno en conflictos humanos de indudable hondura. Así, si en otros trabajos suyos traza un impecable y demoledor retrato de la soledad casi absoluta, en Mi vida sin mí reaparece esa soledad acentuada por la inminencia de la muerte. Por suerte, este relato que pudiera parecer oscuro y plano, en ocasiones excesivamente trágico, se reinventa a sí mismo aportando interesantes matices a los que nunca es ajeno un pausado e inteligente sentido del humor.
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| La talentosa Sarah Polley |
La joven protagonista intenta como mejor puede poner orden en esa vida gris a punto de extinguirse y en su prolongación, aunque sea solamente en sentido metafísico, a través de las vidas de quienes, de una forma u otra, han contribuido a formar esa paradoja, tan común en nuestros días, que es la soledad compartida con familiares, amistades y amores que nunca llegan a consumarse. Cine intimista y sutil que basa su fuerza en la honestidad de su planteamiento y en la línea de complicidad que establece con cualquier tipo de espectador dispuesto a ese raro ejercicio que algunos llaman reflexión.



2 comentarios:
Una magnífica película, no apta para quienes anden con la moral por los suelos. Triste, sí, pero también muy hermosa. Peliculón.
Fernando Solera: El dúo Coixet-Polley es una fórmula ganadora. Ambas son, una detrás de las cámaras y otra delante, magníficas espeleólogas de sentimientos, forenses de nuestra inquietud existencial.
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