8 de junio de 2012

EL EXÓTICO HOTEL MARIGOLD

Ahora que los políticos amenazan con quitar las pensiones y el futuro a media Europa, la situación empieza a parecerse a la de una novela de Charles Dickens, y más vale que cada uno se vaya preparando sus planes de jubilación de la mejor manera posible. Eso es lo que hacen los atribulados personajes de El exótico hotel Marigold, una comedia romántica protagonizada por Judi Dench, que en esta ficción encabeza a un grupo de jubilados ingleses que se traslada hasta la India para pasar sus años otoñales en un paraíso... claro que, cuando llegan al hotel de destino, éste está más cerca de una pesadilla. A pesar de los imprevistos, los jubilados descubrirán una nueva etapa en su vida llena con el color y la luz de la India, así como también una última oportunidad para encontrarse a sí mismos.

Jubilación en la India
El exótico hotel Marigold presenta un nuevo tipo de comedia protagonizada por una generación diferente, la que se halla entre los 60 y 70 años. La idea es precisamente ésa, la de crear una historia atípica en este género. Y es que a medida que nos hacemos mayores tendemos a no alejarnos de los ambientes que nos aportan seguridad, y de ahí que ubicar a este grupo de personas en un sitio donde se sienten completamente fuera de su elemento resulte tan atractivo, como lo es también la inevitable historia de amor entre hombres y mujeres que tienen detrás toda una vida repleta de experiencias. El director John Madden aborda temas como el dolor, la soledad y la marginación, y plantea el interrogante de qué es posible hacer cuando envejeces. ¿Todavía puedes volver a empezar? ¿Nunca es demasiado tarde para cambiar? ¿Es posible doblar el Cabo de las Tormentas de la tercera edad y tener proyectos en el último recodo del camino?

Impagable Maggie Smith
Con un reparto como el de esta película se podría rodar la guía telefónica y resultar la cosa más graciosa del mundo. Sólo por ver en acción a Maggie Smith y Judi Dench, que ya coincidieron en Una habitación con vistas, merece la pena darle una oportunidad a esta comedia al más puro estilo británico. Smith, un ama de llaves con prejuicios, siente odio hacia todo lo que no es británico, mientras que Dench, que encarna a Evelyn, es una viuda que descubre que su difunto marido le ha dejado en herencia una deuda secreta que puede destruir su futuro. Ella piensa que no tiene nada que perder al verse de repente sin esposo, sin dinero y sin un verdadero plan de futuro, por lo tanto cuando llega a la India la acepta sin reservas, impelida a conocer mucho más sobre su gente y su cultura. Le acompañan en la aventura un juez del Tribunal Supremo, soltero y sin ataduras, interpretado por Tom Wilkinson; un funcionario y su esposa, que cometieron el error de prestarle a su hija los ahorros que tenían para su jubilación; una divorciada a la caza de un marido; y un solterón empedernido con las hormonas de un adolescente. Organizando las vidas de este auténtico grupo salvaje se encuentra Sonny Kapoor, el simpático y ambicioso director del Hotel Marigold, un tipo que promete cosas que su ruinoso establecimiento no puede conceder. Interpretado por Dev Patel, el joven protagonista de Slumdog Millionaire, Sonny es la persona más desorganizada que te puedas encontrar pero, a su vez, es extremadamente servicial. Manipuló con Photoshop el folleto del hotel heredado de su padre para que pareciera un sitio idílico y ahora se esfuerza por lograr que sus huéspedes crean que puede hacer realidad todo lo que prometió. La historia trata en definitiva sobre un grupo de personas que, estancadas por diferentes motivos en un momento de sus vidas en el que las oportunidades han desaparecido y que de repente se ven inmersas en un extraño, embriagador e inquietante mundo nuevo, vuelven a sentirse jóvenes debido a las situaciones a las que se enfrentan al intentar envejecer con la máxima elegancia y vitalidad posibles.

2 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Qué bonita crítica, Domingo. Me ha gustado mucho, y supongo que la película también me gustaría. Bastaría conque fuese la mitad de buena que tu entrada de hoy. El protagonista de este blog, aunque no es británico, nos suele regalar unas actuaciones portentosas. Lástima que no se lo crea, aunque fuese sólo un poco.

Domingo dijo...

Fernando Solera: Que sí, hombre, no te preocupes, que ya me lo voy creyendo. :P ;)

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