Jimmy Cremmins es un tipo sin suerte. Desde que era un crío está al servicio de un timador sin escrúpulos llamado Marvin, de quien sospecha que es su padre. En el negocio, el muchacho ha tenido que hacer de todo, pero la gota que colma el vaso es un fraude de seguros a un grupo de familias víctimas del paso de un huracán caribeño por sus viviendas. Tras la huida de Marvin a Camboya, el FBI sigue la pista a Jimmy, que deberá viajar al exótico país si no quiere comerse él solito todo el marrón.
![]() |
| A la caza del hombre en Camboya |
La buena acogida que tuvo en diversos festivales de cine independiente avala esta película con la que el actor Matt Dillon afrontó su debut como director. Después de pasarse cerca de tres décadas a las órdenes de realizadores de la talla de Francis Ford Coppola y Gus Van Sant, la estrella de filmes míticos como Rebeldes despliega su experiencia con una especial facilidad para mover la cámara, retratando con solvencia las peculiaridades del paisaje camboyano y la influencia del entorno en los comportamientos desquiciados de los personajes.
![]() |
| ¿Queda lugar para la esperanza? |
Arropado por secundarios de lujo, entre los que destacan los europeos Gérard Depardieu y Stellan Skarsgard, y el veterano James Caan y la bella Natascha McElhone, Dillon hace de La ciudad de los fantasmas una película de actores con estética de melodrama social. Sin embargo, pese a su adecuada factura visual, el producto adolece de contundencia en su mensaje final, apalancando la evolución dramática en un adagio interminable de secuencias prescindibles cuya eliminación habría sido deseable para agilizar el desarrollo de la historia.



5 comentarios:
Pues parece bastante entretenida y me ha despertado el gusanillo de verla.
Cuando lo haga recordaré tu comentario sobre ella,crítica cinematográfica más bien,¿no?
Es que soy la pera.
Más besos.
Ah,por cierto,supongo que debes haber visto a mi hijo en la foto que colgué de mis hijos tiempo atrás, de ahí tu comentario en mi entrada, sobre el azul de sus ojos.
Pues no es por solo eso que me guste el azul, me gusta por la paz que me transmite,porque es el color del mar y el cielo,porque es enigmático y por muchas cosas más.
Además de porque es el color de los ojos de mi hijo,claro está.
Por el mismo motivo,me encanta el chocolate,(que como poquito)porque es del mismo color que los ojos de mi hija y de tantas otras cosas más,ja,ja,ja
O sea, que el productor y el director se tenían que haber puesto de acuerdo en la sala de montaje para recortar a saco el metraje de la película.
Yo prefiero mil veces una peli de 80 minutos que una de 150. Esta última ha de ser una obra maestra para que logre mantener mi atención tanto tiempo.
Hola Domingo.
Sólo decirte que me alegro de volverte a encontrar y que se seguiré por aquí.
Un abrazo
No sabía que Matt Dillon también dirigía, concretamente en esta película. No me desagradó esta película cuando la ví, el colorido de las imágenes llenos de ocres y el calor de Camboya, las hacían más creíbles. Pero tu crítica resulta muy realista "el producto adolece de contundencia en su mensaje final".
Un abrazo :)
Marinel: Te han salido unos hijos preciosos, pero no tiene mérito, porque hay buena materia prima. ;)
Fernando Solera: A mí también me revienta que me hagan perder el tiempo. Si lo que me vas a contar puedes contarlo en 90 minutos y no en 120, házlo. Es así de simple.
Javier: "La claqueta" tiene sus puertas abiertas. Pásate por aquí cuando quieras, que no hace falta reservar entrada previamente. ;) Un abrazo para ti también.
Esilleviana: Pues ya ves, es que Dillon es un muchachote la mar de apañado y lo mismo actúa que dirige, no le hace ascos a nada. :P
Publicar un comentario