1 de agosto de 2012

NUNCA MÁS

Slim es una chica sin complicaciones. La muchacha trabaja en una cafetería como camarera y no desea problemas fuera de los de dar el cambio exacto a los clientes. Sin embargo, el amor llama a su puerta. Un hombre atento empieza a hacer tilín en su corazón y, como en un sueño hecho realidad, el pretendiente le pide matrimonio, y la joven acepta. Pero esta idílica existencia comienza a torcerse cuando el ya marido resulta ser un maltratador.

Felicidad aparente
A modo de obra de teatro, Nunca más es una película que se compone de varios actos a modo de episodios. Comenzando por la parte de los preliminares amorosos, donde se dan a conocer los personajes, el cineasta británico Michael Apted va hilando la historia a través de conjuntos temáticos identificados con las primeras peleas, la huida de la protagonista con su hija y la venganza final.

Presta a repartir estopa
Sin más deseos que los de contar un thriller de trascendencia social y de latente actualidad, Apted carga el peso del argumento en la persecución de la que es objeto la protagonista a manos de su agresivo esposo. Narrando los momentos en los que Slim se siente acosada y perdida es donde el realizador se muestra más seguro y cómodo. Sin embargo, la película pierde autenticidad en su desenlace, acabando con una pirueta de guión que convierte a la mujer malherida que interpreta Jennifer López en una especie de Jackie Chan travestido. Delirante.

2 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Entonces mejor me libro de buscarla, porque la verdad es que a esta señora nunca le he visto nada. Supongo que algo tendrá el agua cuando la bendicen, pero yo no le he encontrado el chiste a esta mujer.

Domingo dijo...

Fernando Solera: La señora López, por obra y gracia de su contundente anatomía, tiene un meneo, las cosas como son, pero tampoco es la bomba latina apoteósica que nos han querido vender. Me quedo con la Beyoncé. Eso sí que es una mujer que no te la acabas. :P

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