14 de septiembre de 2012

CÓMO PERDER A UN CHICO EN DIEZ DÍAS

Andie Anderson, una redactora que cumple con todos los requisitos culturales y estéticos del nuevo periodismo USA (joven, guapa, ambiciosa y sobre todo políticamente correcta) y que de vez en cuando suspira por el premio Pulitzer, recibe el encargo de escribir un reportaje en el que explicar de manera detallada a sus descerebradas lectoras la mejor forma de librarse de una conquista amorosa de usar y tirar. Ávida de imprimir a sus palabras un toque de realismo, la periodista decide poner en práctica sus propios consejos. Conocerá a un chico, lo enamorará y finalmente meterá la pata lo suficiente para deshacerse de él. Un plan sencillo y fácil, salvo que su chico será un tal Benjamin Barry, quien acaba de hacer una apuesta en la que afirma poder conquistar a cualquier mujer en diez días.

Chico conoce chica
Kate Hudson, la hija de Goldie Hawn que saltó a la fama por su magnífica interpretación de la grouppie Penny Lane en Casi famosos, comparte protagonismo con Matthew McConaughey, que lo mismo hace una comedia romántica con Jennifer López que mata dragones o se convierte en una persona destinada a acabar con los demonios.

Pareja de guapos
Con todo, y puestos a aceptar las normas del juego, Cómo perder a un chico en diez días es un producto impecable y predecible destinado sobre todo al público femenino de entre 20 y 35 años, con quien establece supuestos lazos de complicidad materializados en la figura atractiva pero un tanto sosita de McConaughey. El resto es fácil de imaginar: progresión romántica, belleza inmaculada, ambientes sofisticados y final feliz. O dicho de otra forma, una comedia intrascendente sin trampa ni cartón.

2 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Qué daño hacen estas películas de Hollywood que, junto a las de Walt Disney, han infantilizado a millones de mujeres en todo el planeta, haciéndoles creer que existe el príncipe azul. Hay muchísimas mujeres que se pasan la vida buscándolo, y todo lo que no sea Richard Gere llevándoselas a lomos de un corcel blanco, no les vale. A vestir santos, guapas :O)

Domingo dijo...

Fernando Solera: Nosotros no seremos Richard Gere, pero anda que no damos juego ni "ná". ;)

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