13 de septiembre de 2012

SOLDADOS DE SALAMINA

Cuando la Guerra Civil está a punto de terminar, Rafael Sánchez Mazas, ideólogo falangista y uno de los responsables directos del conflicto fratricida, es fusilado junto a otros cincuenta prisioneros nacionales, pero milagrosamente logra salvar la vida gracias a la inesperada compasión de un joven miliciano del bando republicano que decide no delatarlo y dejarlo escapar bajo la lluvia bosque a través. Más de sesenta años después, una periodista en plena crisis vital redescubre ese pedazo enigmático de la historia y comienza a investigar con el firme propósito de reconstruir el relato real de los hechos y desentrañar el secreto que se esconde tras sus contradictorios protagonistas.

Ariadna no puede con su vida
Si adaptar un libro siempre ha sido un desafío para cualquier director, hacerlo con una novela avalada por el éxito editorial implica un riesgo aún mayor que se salda con pobres resultados. Fuera de la intención que se le presupone a cualquier realizador, Soldados de Salamina reúne en su metraje interminable todos los vicios del cine guerracivilista, con una pretenciosidad llamativa que le lleva a erigir en protagonista a una Ariadna Gil sobreactuada en su existencial huida hacia delante y siempre al borde de un ataque de nervios cuyas causas intuimos por haberlas visto en docenas de películas y no porque el guión se sobre en explicaciones, y en su nada verosímil epopeya personal en busca de un pasado colectivo y de un héroe con el que llenar sus carencias afectivas.

El miliciano salvador
Analizar la camaleónica y sinuosa personalidad de Sánchez Mazas, rendir homenaje a los héroes anónimos de una guerra perdida de antemano (los pobres nunca ganan, y si ganan su victoria siempre es breve), forzar la imposible identificación del espectador con una protagonista que en ningún momento logra despertar la más mínima simpatía y pretender ejercer de innovador por vía de un montaje inconexo, son demasiados fallos para David Trueba, un cineasta al que presumía cierto encanto y que con este filme patina como lo haría un estudiante de 1º de Comunicación Audiovisual.

4 comentarios:

Esilleviana dijo...

No imaginaba que esta película fuera tan previsible. La ví hace tiempo y es cierto que cumple todas las ideas y expresiones repetidas en las películas españolas sobre la Guerra Civil.
Es bueno contar con tu opinión ... :))

un abrazo

Fernando Solera dijo...

No la he visto, pero está claro que es otra película más sobre el mismo y cansino tema. No damos para más, está claro.

Marinel dijo...

La vi sobre todo porque la hicieron y me atrapó como un sapo atrapa una mosca desde la distancia.
No logré introducirme del todo en el hilo de la historia,que me pareció bastante insulsa.
Y eso que Ariadna me parece una buena actriz.
Besos.

Domingo dijo...

Esilleviana: Mi opinión no vale nada si no goza del valor añadido de vuestros comentarios. ;)

Fernando Solera: Fueron tres años (terribles, eso sí) de contienda, pero los estaremos penando toda la puñetera vida.

Marinel: Peli pretenciosa y, quizá por eso mismo, fallida.

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