4 de septiembre de 2012

LAST ORDERS

Cuatro amigos cercanos a los setenta se reúnen para dar cumplimiento a las últimas voluntades de un miembro de su grupo recientemente fallecido que deseaba que sus cenizas fueran esparcidas en el mar. Multitud de recuerdos de los buenos y malos momentos que pasaron juntos vendrán a revitalizar una amistad que se extendió durante la friolera de cuarenta años.

El bioscarizado Michael Caine
Nada menos que algunos de los grandes actores británicos forman el principal reclamo de una de las películas más intensas y gratificantes de los últimos años. Dirigida por el australiano Fred Schepisi, artesano a menudo incapaz de transmitir la necesaria dosis de emoción pero que sin embargo consigue en esta ocasión deshacerse de toda su carga de academicismo, Last Orders encierra en poco menos de 100 minutos un sentido homenaje a ese pasado glorioso que fue el free cinema de los 60 -para eso están Michael Caine y Bob Hoskins-, y un cálido canto a la amistad.

Insuperable Bob Hoskins
Enternecedores desde los primeros compases de su aparición en pantalla, los cuatro ancianos protagonistas representan la dignidad y la firmeza de unos hombres que ante todo han sabido ser consecuentes consigo mismos, y eso incluye tanto la nostalgia por el pasado como la serenidad con que contemplan la muerte. Película repleta de códigos propios con los que es difícil no identificarse y de interpretaciones magistrales y momentos de especial brillantez, Last Orders habla con elegancia y sutileza de la experiencia universal de la amistad y viene a ser el testamento de una generación de actores inmensos capaces de hacernos pasar por alto las carencias de un guión por momentos demasiado plano, y la prueba fehaciente de la existencia de un cine hecho con inteligencia y honestidad memorables. 

4 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Michael Caine, menudo pedazo de actor. Abandonó su país harto de que lo frieran a impuestos. Para mí, uno de los más grandes actores vivos.

Marisa dijo...

La buena interpretación de los actores
hacen pasar por alto esas pequeñas carencias
que tu dices y que no percibimos los
que como yo poco entendemos de cine.

(Que sepas que el viernes te echamos en falta)

Un gran abrazo.

Marinel dijo...

Tengo que verla sin falta,porque adoro a Michael y Bob,sobre todo y porque el argumento es atrapante.
Gracias por la recomendación.
Besos.

Domingo dijo...

Fernando Solera: La voracidad de la Pérfida Albión se parece mucho a la de esta España -ay- nuestra.

Marisa: ¿Ah, sí? Ya será menos. :P En cualquier caso, muchísimas gracias. ;)

Marinel: El duelo entre Caine y Hoskins por hacerse con la atención de la cámara es espectacular y apasionante, una delicia cinematográfica de primer orden.

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