3 de septiembre de 2012

CONFESIONES ÍNTIMAS DE UNA MUJER

París, en la primera mitad del siglo XIX, era un hervidero de ideas. Literatos y anarquistas se daban la mano con el fin de crear un mundo más justo. Entre estos entes sociales, la escritora George Sand y el poeta Alfred de Musset vivieron una relación volcánica que quedó impresa en los anales de la Historia. Ella, una mujer rebotada de un matrimonio anterior y madre de dos hijos, y él, un imberbe veinteañero incapaz de comprender las dimensiones de su intelecto, infligieron a sus textos la experiencia dejada por su amor frustrado.

Juliette Binoche como George Sand
La pasión de los románticos, ésa que se cebaba en los sentimientos de índole huracanada y que se burlaba de los convencionalismos sociales, es el tema escogido por la directora francesa Diane Kurys para mostrar su visión del universo parisino decimonónico. La relación de amor/odio mantenida por George Sand y Alfred de Musset es el pretexto argumental utilizado por la realizadora para acercarse a un cosmos tan atrayente como difícil de ser traducido en imágenes. Kurys se adentra en la psique desquiciada de estos escritores desde una óptica preciosista pero poco comprensible y conmovedora.

Deseo desbocado
Los vaivenes sentimentales de los amantes están explicados de manera demasiado simplista, con lo que se pierde la sensación de estar asistiendo a la escenificación de un amor desgarrador y lleno de sentimiento. Como en otras películas de similar factura, la ambientación y las interpretaciones de los actores tienden a adecentar un filme que, sin embargo, no logra captar las incomparables personalidades del autodestructivo Alfred de Musset y la libérrima George Sand, la misma que rompió el corazón a Frédéric Chopin

5 comentarios:

Fernando Solera dijo...

No nos perdemos gran cosa, a pesar de la maravillosa Juliette Binoche. También tiene que haber películas alimenticias.

Esilleviana dijo...

No había oído hablar o leído sobre esta película.

Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama. Louis Charles Alfred de Musset

una buena reseña :), gracias.
busqué a L. Ch. A. Musset y encontré alguno de sus poemas, también me gustaron.

:))

Domingo dijo...

Fernando Solera: No se puede estar siempre cumbre, no. ;)

Esilleviana: No soy yo lector habitual de poesía, soy más bien "prosaico". :P

Marinel dijo...

Para mí,sin haber visto la película,no puede hacer justicia a la apasionante historia de esta complicada pareja.
Leer esa historia es algo fascinante,que como bien dices,ha de ser muy difícil de trasmitir en imágenes,además de que no hay nada como imaginarlo todo tras la lectura.
Aún así,me gustaría verla para formar mi propia opinión,algo así como cuando vi orgullo y prejuicio,uno de mis libros favoritos llevado a la gran pantalla.
No hay color,pero me gustó mucho verla.
Más besos.

Domingo dijo...

Marinel: Conozco muy pocos casos de películas que superen al libro en el que se inspiran. Poner en imágenes lo que la imaginación ha completado ya con anterioridad es todo un reto.

Publicar un comentario