Los jóvenes españoles, que hace unos años esperábamos con descuidado optimismo un brillante futuro, nos hemos tropezado repentinamente con la realidad de una colosal estafa orquestada por los poderes económicos, que nos han cortado el paso de golpe. Aunque jamás hubiéramos pensado que tendríamos que pasar a la acción, finalmente lo hemos hecho obligados por las circunstancias. Y el 15-M, el movimiento ciudadano de los indignados, fue nuestra primera respuesta, una iniciativa que ha resonado en el mundo entero. Igual que el personaje principal de Miel de naranjas, la mayoría de la juventud española hubiera preferido, sin duda, seguir tranquilamente con su vida, disfrutar de su temprana libertad y acceder a un porvenir estable y prometedor. Pero como él, los acontecimientos nos han empujado a implicarnos, a comprometernos con nuestro propio futuro. La historia, aunque ambientada en la Andalucía de principios de los años cincuenta, sirve espléndidamente de metáfora para la situación actual. La injusticia, el abuso de los poderosos y la ausencia de esperanza se repiten más de medio siglo después y, si bien, el ejército español que aparece en la película, una institución cruel y déspota, ha cambiado sustancialmente, no lo han hecho tanto otros elementos del relato. Y tampoco son muy diferentes, a pesar de los años, los personajes y las motivaciones que estos tienen. Ahora, como entonces, sigue alerta el sentido de supervivencia, la necesidad de dignidad y la convicción de que las cosas sólo mejorarán si nos comprometemos con el cambio que buscamos.
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| La aventura de la clandestinidad |
Hombres y mujeres comprometidos que luchan por conquistar la libertad, en contra de la opresión y la tiranía. Así son los personajes de Miel de naranjas, que no es un filme retrato de la posguerrra sino de aventuras, acción y suspense. El veterano cineasta Imanol Uribe juega con un sorprendente giro argumental y con momentos de tensión para contar la historia de Enrique y su madre, que se han quedado solos tras la desaparición en la guerra del resto de su familia. Cansado de tanta tragedia, el joven quiere convertirse en maestro y casarse con Carmen, pero antes tiene que hacer el servicio militar. Su novia consigue, gracias a su tío don Eladio, teniente coronel jefe, que Enrique haga la mili destinado en su ciudad, como mecanógrafo en un juzgado castrense. Allí, día a día, será testigo directo de la injusticia y la crueldad de la dictadura, y ante ellas y sacudido en su conciencia se verá obligado a pasar a la acción, a comprometerse en una lucha peligrosa. Pasa de ser un chico que no se implica con lo que le rodea a tomar parte activamente en la clandestinidad política. Carmen, por su parte, es la típica chica de provincias de casa bien cuyo único propósito es casarse con Enrique y formar una familia, pero la joven esconde un secreto.
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| Amar en tiempos revueltos |
Con una afortunada y sobresaliente dirección artística, reforzada por un guión sólido y bien escrito, Miel de naranjas bascula entre el melodrama, el cine negro y el thriller político. La película es una apuesta por huir de la tristeza visual de los filmes de la posguerra española. Se nos muestra una Andalucía llena de colorido y de luz, huyendo así de la típica plástica de un género empeñado en dar de España una imagen negra y cutre. Si bien la película comienza narrando la historia de un joven que descubre cómo es en realidad el mundo en el que vive, dando tiempo al protagonista, a través de un ritmo pausado, a comprender y asumir el estado de las cosas, el ritmo se va acelerando progresivamente para convertirse en un apasionante thriller con tintes políticos e históricos. La historia personal e intimista deja paso al retrato colectivo de una época que ojalá nunca hubiera existido.



7 comentarios:
El caso es que me suena, y por lo que leo te ha gustado. No todo el cine español tiene por qué ser malo.
PD: Feliz 29 cumpleaños, abuelo :O)
¿Es tu cumple? cómo me alegra llegar a tiempo, amigo mío.
Muchas felicidades.
No he visto la película, la tendré en cuenta.
Un beso.
PD.- Me quedo volando entre tu blog a ver qué mas pelis has metido.
(venga ya!! tienes 29 años!! por favor, si eres un crío jajaja... un poco de respeto eh chaval, que soy una decena mayor que tú ejemejem jaja).
ahora termino de leerte.
escuché una entrevista que le hacían al director I. Uribe y me gustó mucho.
:)
Ha día de hoy, el ejército déspota y cruel lo representa el mercado y todas las aves rapaces que vuelan a su alrededor, intentando coger tajada.
Me ha gustado mucho esta descripción. No he visto la película pero me gustó la entrevista y el director tiene una larga y extensa carrera profesional. Queda pendiente verla.
Un abrazo
Fernando Solera: ¿Abuelo, eh? Como me desabroche el cinturón te vas a enterar, pillastre. :P
María: Así es, 29 primaveras me han caído encima, con todo su peso y de forma implacable. ^_^!
Esilleviana: Ni que tú fueras Matusalén. Si eres un bebé. ;)
Mira,tienes suerte,esta no la he visto,ja,ja,ja
Y ahora me pongo seria porque esta metáfora no me gusta, y mira que a mí me gusta la poesía,pero nada me gustaría más que no tuviesen que haber metáforas de la actualidad.
Los jóvenes-tú ya no tanto,je,je,je-habéis caído de bruces en un presente burdo y cruel que os desposee de todo aquello sólido que parecía encauzar vuestras vidas hacia un futuro cierto.
Los mayores hemos sido arrebatados de la ilusión de veros avanzar por el camino con paso firme y decidido...
También nos han cerrado la puerta de golpe a la posibilidad de ayudaros económicamente,porque muchos nos hemos quedado sin trabajo y aún así,ahí estamos haciendo lo posible.
Mi hijo es periodista,creo que como tú,¿no? y da gracias por ser colaborador en radio Marca Valencia, porque va vadeando...
Pero tampoco puede regalarse mucho o ni tan siquiera hacerse ilusiones respecto a nada.
Vacío, vacío que va llenándose de impotencia, desencanto y un montón de sentimientos más,nada buenos.
No queda otra que luchar todos juntos por todos, no cejar en el empeño de hacerlos ver al menos,que somos personas y no números o estadísticas insignificantes.
Hala, he dicho.
Y para romper el hielo...
Tachánnnn
FELICIDADES!!!
Con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho,ja,ja,ja
Venga,que no nos quiten la alegría en un día tan especial.
Besos con tirón de orejas.
Marinel: Tu hijo y yo hemos escogido una de las profesiones más precarias e inestables de entre todas las posibles. El futuro no tendrá un rostro amable.
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