Un joven de mirada perdida y gesto chulesco deambula por los bares más tétricos de la ciudad en espera de una oportunidad para triunfar en el mundo de la canción mientras a su alrededor los mafiosos controlan el juego, la prostitución y el talento de todo aquel que pretenda sobresalir.
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| Acodado en la barra |
Ante una película como King Creole lo más gracioso es constatar que no hacía ninguna falta afilar el lápiz de la imaginación para convertir en semidios a un juvenil y exitoso Elvis Presley, para quien el paso del disco a la pantalla grande fue consecuencia lógica de la voracidad de su manager, el mítico Tom Parker. Después de protagonizar Love me tender y Loving you, almibaradas historias de amor en las que el ídolo colaba de tanto en tanto su melosa voz, Parker vio llegado el momento de mostrar el lado más salvaje de su gallina de los huevos de oro. Para ello le puso al frente del reparto de Jailhouse Rock, en la que Elvis cantaba y bailaba uno de sus números más famosos. Y tras el éxito descomunal le llegó la hora a este melodrama de la Metro, productora que pretendía hacer del rey del rock todo un astro del séptimo arte.
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| También rey de corazones |
El resultado es una película entrañable para los seguidores del rockero en la que destaca Dean Jagger, secundario de lujo en todas las superproducciones de finales de los cincuenta y primeros de los sesenta que, junto a otro grande de la talla de Walter Matthau, adopta aquí un papel protagónico y en clara confrontación con el héroe. A falta de cualidades interpretativas, éste se dedica a cantar tres de sus mejores canciones, concretamente Crawfish, Trouble y King Creole, con la que da título a una película por lo demás muy superior a la treintena de engendros que protagonizaría a lo largo de su insulsa carrera cinematográfica.



3 comentarios:
Zapatero a tus zapatos. El rey era del rock y de la canción en general. Para actuar, mejor los actores, creo yo.
Elvis Presley, inolvidable rey del rock, gracias por traerlo aquí, Domingo.
Un beso.
Fernando Solera: Leer "Zapatero" y entrarme un escalofrío ha sido automático. :P
María: Para los que siguen haciendo negocio con él después de llevar muerto ya 35 años sí que es inolvidable. ¡Juas!
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