29 de febrero de 2012

GANGS OF NEW YORK

A comienzos del siglo XIX, Nueva York se encuentra bajo el dominio de diversas bandas. La de los nativos, liderada por Bill Cutting, el Carnicero, está formada por los descendientes de los colonizadores protestantes y se consideran por ello los hijos legítimos de América. Para demostrar su supremacía en Five Points, Cutting reta a duelo al reverendo Vallon y a sus Conejos Muertos, una banda integrada en su mayoría por inmigrantes irlandeses. En la sangrienta pelea callejera, Cutting mata a Vallon. Amsterdam, hijo de éste y testigo del crimen, ingresa en un reformatorio para, quince años después, regresar de incógnito a Five Points con el objetivo de saldar una vieja deuda: vengar la muerte de su padre. Sin embargo, las cosas no salen exactamente como él había planeado puesto que, al entrar en el círculo de el Carnicero, éste le toma bajo su tutela y lo convierte en su hombre de confianza. Y todo terminará de complicarse más cuando Amsterdam se enamora de una atractiva ladrona, Jenny Everdeane, amante de Cutting.

Fuerza interpretativa
Dura y violenta, Gangs of New York es una película sobre las primeras bandas urbanas de Estados Unidos. Una historia épica de crueldad, miedo e intimidación en la zona más pobre de la futura ciudad de los rascacielos. Martin Scorsese sorprendió por su decisión de rodar el largometraje en Italia, concretamente en los célebres estudios romanos de Cinecittà, donde no había desembarcado ninguna superproducción norteamericana de primer orden desde los tiempos de Cleopatra, allá por 1963. Gran parte de los cien millones de dólares que costó Gangs of New York se fueron en la construcción de un macroescenario de 1´6 kilómetros de longitud en el que, a partir de litografías y grabados de la época, se alzaron docenas de estructuras de Five Points, de los muelles y de otras zonas históricas de la isla de Manhattan.

Day-Lewis, camaleónico
Pero antes de que entrasen en escena los centenares de carpinteros, escultores, pintores y herreros que dieron forma al colosal decorado, Scorsese tuvo que concentrarse en el reparto del filme. En el guión aparecían más de cien personajes con diálogo y varias secuencias, como la de los enfrentamientos callejeros, que iban a exigir la participación de cerca de medio millar de figurantes. Por supuesto, en tan multitudinario reparto, resultaba imprescindible contar con algunas estrellas que garantizasen el éxito comercial de la película. El director ítaloamericano se volcó en la selección de los actores que interpretarían al triángulo principal de la historia: el joven Amsterdam, carcomido por los deseos de venganza por el asesinato de su progenitor, el temible y sanguinario Bill Cutting y la bella Jenny, que se interpone entre ambos. Para el primero, el genio de Little Italy quiso contar con la presencia de Leonardo DiCaprio, uno de los actores con más talento de su generación. Para la sensual y descarada ladrona, nadie mejor que la irresistible Cameron Díaz. Y para el Carnicero, Daniel Day-Lewis, un actor integral capaz de sumergirse por completo en la preparación de su personaje, llegando incluso a tomar clases con un carnicero para familiarizarse con el oficio. Un peliculón que, aunque fue nominado a diez premios Oscar, finalmente no ganó ninguna estatuilla.

3 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Como podrás intuir, tampoco la he visto. La vio mi mujer por mí y quedó encantada, aunque reconoció, como muy bien acabas de apuntar, que la película es muy violenta, no apta para todos los públicos.

Domingo dijo...

Fernando Solera: El despliegue de "ketchup" es bastante notable. No conviene verla con críos delante. ¡Je,je,je!

Anónimo dijo...

Madre del alma, seguro que merece la pena verla, al menos por Leo Dicaprio. ¿Bastará el figurín para soportar más que la sangre la historia?

¡Quién sabe!
Por ahora, gracias pero no.


:) Moti

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