25 de abril de 2012

UN MÉTODO PELIGROSO

A principios del siglo XX, antes de iniciarse la Primera Guerra Mundial, se produce en Europa un encuentro que cambió por completo la historia del pensamiento. Un joven médico suizo, Carl Gustav Jung, conoció al ya veterano Sigmund Freud, y ambos mantuvieron una relación fructífera e interesante pero también dolorosa y de extremada competencia, de la que nació la psicología analítica liderada por el primero. En esos años, apareció otra figura esencial en el desarrollo de las teorías del psicoanálisis, la de Sabina Spielrein, una mujer que llegó como paciente a la consulta de Jung, de donde salió como psicoanalista y como mente de cierta influencia en los métodos de Freud. El actor británico Michael Fassbender encarna aquí al reconocido psicólogo Carl Jung. Mientras que los papeles de Sigmund Freud y Sabina Spielrein quedan en manos de Viggo Mortensen y Keira Knightley. A ellos se une Vincent Cassel, que en esta ficción es Otto Gross, uno de los primeros discípulos del vienés, de quien se apartó pronto y a quienes algunos consideran como responsable del verdadero comienzo de la contracultura.

Una mente brillante
Comprender las complejidades de la mente ha sido una de las obsesiones más recurrentes en la filmografía de David Cronenberg. No es extraño, por tanto, que se apasionara por el psicoanálisis, ese peligroso método al que hace referencia el título de la película, que es un paso más en la lógica evolutiva del canadiense como cineasta: madurez estética y narrativa sin renunciar a su particular humor en esta colisión de dos mentes brillantes y antagónicas. Sexo y pensamiento son los dos cimientos sobre los que se levanta esta película y que permiten un ambiente muy propicio para la personalidad creativa de Cronenberg.

Objeto de deseo
La historia se narra desde el punto de vista de Carl Jung, un joven y ambicioso médico, casado y a punto de tener su primer hijo, deseoso de conocer a Sigmund Freud y trabajar con él sus teorías. En el hospital de Burghölzli donde trabaja pone en práctica las ideas del maestro con una paciente, la rusa Sabina Spielrein, una mujer de dieciocho años que llega con un diagnóstico de histeria y propensión a la violencia. Muy pronto, en las sesiones de psicoanálisis aparece un inquietante elemento sexual de la vida de la joven, que sirve para apoyar todo el estudio de Freud que relaciona la sexualidad con los desórdenes emocionales. También nace una fuerte atracción entre ambos. Jung consigue iniciar una relación epistolar con Freud, que con el tiempo llega a considerar a su amigo como su heredero intelectual. Le pide que trate a un paciente, el doctor Otto Gross, que utiliza constantemente argumentos en contra de la monogamia y que termina por derribar con ellos las precauciones que el médico había tomado frente a Sabina. Entonces, entre Jung y la joven surge una relación sexual complicada, que provoca un permanente sentimiento de culpa en el investigador. A partir de ahí, los secretos y las mentiras se convierten en obstáculos del avance de la relación maestro-discípulo, hasta que ésta se rompe en un oscuro torbellino de ambición, pasión sexual, engaño, manipulación y terror emocional.

6 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Para mí Jung ha sido mucho más determinante que Freud respecto al conocimiento de nuestra mente, a pesar de la gran fama que precede a este último. A Freud hay que reconocerle que supo ver que el sexo y sus distintas modalidades de represión están detrás de muchas neurosis.

Domingo dijo...

Fernando Solera: Y aún así, a pesar de Freud, de Jung y de tantos otros, seguimos bastante a oscuras en el campo de la neurología. No sabemos de la misa la media.

Marinel dijo...

La mente sigue siendo un campo lo suficientemente desconocido para atraer pasionalmente a los psicoanalistas que no cejan en su empeño de descubrir el por qué de nuestras actuaciones.
Esta película es, para mi gusto,genial.
Me gustó sentir a flor de piel esa culpa del médico a la vez que la atracción sexual ineludible y todas las sensaciones y ambiente abigarrado de muchas escenas.
Los actores me encantan además,Vigo,Keira y Michael.
Besos.

Domingo dijo...

Marinel: Viggo y Fassbender están en su sitio, nos brindan una interpretación de altura, pero el gran hallazgo de la película, para mí, es Keira, a la que tenía por una pavisosa sin apenas recursos ni talento. Me sorprendió, la verdad.

Dinsmoor dijo...

Esta película es la primera en mi lista. A ver si convenzo a mi mamá de ir al videoclub en cuanto llegue :D

Domingo dijo...

Julieta: ¿Ya la viste? Yo ya la he visto dos veces y seguro que cae una tercera. :)

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