25 de junio de 2012

HARDBALL

Un jugador empedernido comido por las deudas y acosado por quienes pretenden cobrar aplicando métodos contundentes, acepta el chantaje al que le somete un amigo dispuesto a prestarle dinero para salir del atolladero: entrenar a un equipo de béisbol compuesto por niños y jóvenes inadaptados.

No sólo de Matrix vive el hombre
El béisbol, deporte que tanto les gusta a los norteamericanos, no es, como pudiera pensarse, el epicentro real de Hardball, una peripecia urbana que guarda más cartas en su manga de las que podrían deducirse inicialmente a la vista de su previsible argumento. Cierto es que a Keanu Reeves, últimamente, cuando le sacan de la serie Matrix resulta más bien inoperante, pero en esta ocasión al menos consigue darle credibilidad a un personaje en principio marcado por el tópico que el actor defiende con más convicción y entrega de la que merece el argumento que le han puesto entre manos. Tiene en Diane Lane, belleza redescubierta para el cine moderno y reciclada de vez en cuando en mujer fatal, la mejor aliada, capaz de hacer de una historieta cargada de estereotipos un solvente entretenimiento. Pero la película, que pretende ser una historia para adultos, no consigue su objetivo por culpa de la presencia de niños y preadolescentes con menos fuerza dramática que un capítulo de los Teletubbies.

Afán de superación
Así pues, niños aparte, y recuperado algo -no mucho- del buen tino que en su momento tuvo Keanu para interpretar, así como la belleza sólida y consecuente de Lane, el conjunto que nos queda es un cuento de reciclaje moral y revisión de chapa y pintura ética de un personaje, el de Reeves, con más posibilidades de las que le han dejado los guionistas en esta fábula lastrada por la falta de personalidad de su director.

3 comentarios:

Marinel dijo...

A mí me gusta mucho Keanu y siento que no le den muchos papeles a su altura,porque creo que se le podría sacar más partido.
Aún así en este papel es justamente eso que dices y la película es del tipo emotivo y enternecedor que viene bien para desintoxicarse de la dura realidad.
Besos.

PD:
Perdóname por venir tan tarde a verte,Domingo, pero te me pasas por culpa de esa lista de lectura que me sale donde pico y pico tu blog y no me trae hasta que caigo en la cuenta de que puedo hacerlo desde tus siempre fieles comentarios.
Soy un desastre de despistada.
Mil perdones de nuevo,corazón.

Fernando Solera dijo...

Por lo que intuyo, está lejos de ser una obra maestra, pero es que no todas pueden ser peliculones. De lo contrario, nos quedaríamos muy pronto sin 'La claqueta'. A veces las pelis que sólo sirven para pasar el rato también son necesarias.

Domingo dijo...

Marinel: Cuando te pasas por aquí es una alegría inmensa, un poderoso rayo de luz, así que no me importa esperarte lo que haga falta siempre y cuando termines por aparecer, claro. ;)

Fernando Solera: "Hardball" es para esas tontas tardes de domingo en que no sabes muy bien qué hacer. Pasas un rato entretenido, vences la batalla al aburrimiento y luego sigues con tu vida como si no hubiera pasado nada.

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