12 de julio de 2012

CUANDO ÉRAMOS SOLDADOS

El conflicto de Vietnam no avanza tan rápido ni tan positivamente como habían previsto los políticos y militares norteamericanos, de manera que se crea una nueva unidad de combate para poner en práctica una forma distinta de luchar en una guerra que no se atiene a las reglas establecidas. El nuevo séptimo de caballería estará formado por tropas de infantería que llegarán hasta el enemigo en helicópteros, y serán las encargadas de librar la primera batalla a gran escala en una contienda interminable.

Soldado Gibson
Irreprochable desde el punto de vista del rodaje de las secuencias de acción y la recreación del ejercicio bélico que preside la mayor parte de su metraje, Cuando éramos soldados es además una buena muestra de cine de guerra alternada sabiamente con breves insertos de lo que ocurre en la retaguardia que ayudan a oxigenar el relato de las escenas de tiroteos. Ese paralelismo es el gran acierto de una película que abunda en la recreación de una guerra, la de Vietnam, reiteradamente reflejada por el cine en sus múltiples facetas. El resultado es un filme poco crítico con la actuación de Estados Unidos, es cierto, pero que se sostiene en un discurso poderosamente antibelicista.

Arde Vietnam
Más cerca de títulos del cine de trincheras como Ataque, Fuego en la nieve o La colina de los diablos de acero que de logrados espectáculos-panfleto como Arenas de muerte u Objetivo Birmania, Cuando éramos soldados es un recomendable y sólido largometraje sobre la experiencia asfixiante, terrorífica y alienante de la guerra y que sustenta con desacostumbrada eficacia un Mel Gibson más maduro de lo habitual.

3 comentarios:

Fernando Solera dijo...

"Un Mel Gibson más maduro de lo habitual". Jejejeje. Qué comentario más malicioso...

Reconozco que tampoco he visto esta película, seguramente porque el género bélico me atrae más bien nada ;-)

Esilleviana dijo...

La película que recuerdo de la guerra de Vietnan fue MASH, después hubo uno una serie de televisión. Es como si todas las películas posteriores tomaran el modelo de este largometraje: el lado humano y compasivo de cualquier guerra. Mel Gibson no me gusta, no solo por como es en su vida personal, sino en sus pocos matices a la hora de interpretar... vale :) no soy crítica de cine jaja.

un abrazo

Domingo dijo...

Fernando Solera: Es que Mel Gibson me lo pone muy fácil. Sus borracheras y movidas conyugales eclipsan de un tiempo a esta parte su faceta artística, por llamarla de alguna manera. :P

Esilleviana: Sobre la guerra de Vietnam se ha escrito tanto y se han hecho tantas películas que resulta difícil aportar un enfoque distinto a los ya vistos. El tema está muy trillado, prácticamente exhausto.

Publicar un comentario