10 de agosto de 2012

LA COSA MÁS DULCE

Ante la ruptura del noviazgo de una de ellas, tres amigas que comparten en San Francisco su apartamento, sus vidas de mujeres a la última y su obsesión casi enfermiza por los hombres, se lanzan a un alocado fin de semana en busca de un sustituto sentimental que se materializará en forma de príncipe azul de paso por la ciudad.

La estomagante Cameron Díaz
Nada menos que 40 millones de dólares fue el presupuesto de esta comedia que huele a producto televisivo por los cuatro costados y que tan sólo justifica semejante estipendio por la presencia de Cameron Díaz al frente del reparto, sobre todo después de que la rubia gesticulante se empeñara en llevarse una pasta gansa tras protagonizar ese engendro titulado Los ángeles de Charlie. Por lo que se ve, la adaptación de ciertos mitos televisivos, en este caso las series Sexo en Nueva York y, en menor medida, Friends o la muy anterior Doctor en Alaska, de la que pretende copiar sus diálogos desenfadados, da sus resultados, aunque estos sean una mezcla no muy afortunada de carantoñas, chistes malos, detalles de obvia obscenidad y dos o tres supuestas audacias eróticas que al final -mala suerte para los mirones- se quedan en nada: no olvidemos que en Estados Unidos una cosa es hablar de sexo y otra muy distinta mostrarlo.

Contoneos a tutiplén
La cosa más dulce se queda en poco más que una comedieta veraniega con algún que otro momento gracioso y un metraje inferior a 90 minutos que, la verdad sea dicha, es de agradecer a fin de terminar cuanto antes con el visionado de una película tan insulsa que recuerda a lo peor del cine teen de los ochenta, que ya es grave.

2 comentarios:

Fernando Solera dijo...

Cameron Díaz, además de estomagante, es bastante más fea de lo que aparenta. Con la cara lavada, no puede ser más vulgar. Lo que son las cosas, Domingo...

Domingo dijo...

Fernando Solera: Bah, si sólo sería para un rato, no pretendo casarme con ella. ¡Ja,ja,ja,ja! :P

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